Aunque existan diversas teorías sobre lo que aconteció el 18 de Septiembre de 1970 en aquel famoso hotel londinense, la conclusión que más convenció a medio mundo fue la de que se ahogó con su propio vómito.
Independientemente del "cómo", se le da sin duda mayor importancia a la gran pérdida que sufrió el entorno musical de aquella época, cuando el famoso cóctel de somníferos, barbitúricos y alcohol que el guitarrista ingirió aquella noche, transformara su vida en muerte y su existencia en mito. Llegando su hora apresuradamente, le llevó a ser el segundo en unirse, después de Brian Jones (3/7/1969), al real y siniestro Club de los 27, al que le seguiría la gran amiga del nacido en Seattle, Janis Joplin, tan solo unos días después (4/10/1970).
Su reconocido talento como compositor y cantante, virtuoso de las seis cuerdas eléctricas (aún siendo zurdo) y creador de innovadores sonidos que fueron introducidos en el rock psicodélico de mediados de los 60, es la mejor forma de describirle. Jimi Hendrix Experience fue el proyecto que crearía junto al bajista Noel Redding y Mitch Mitchell a la batería, donde el Rock avivado por sus raíces blueseras y la psicodelia blandida con profundidad y sentimentalismo fue la fórmula perfecta para dejar boquiabiertos a los artistas del panorama.
Fue con esto con lo que, en 1967 en una actuación ofrecida en un pequeño bar londinense, dos de los grandes, Pete Townshend, líder de los mods The Who y Eric Clapton, por aquel entonces en Cream, fueron espectadores de la habilidad asombrosa del guitarrista, algo que les haría reflexionar sobre que es lo que podían estar haciendo mal para no sonar como este nuevo músico de la escena y se replantearan incluso abandonar sus propias carreras musicales. Nunca ocurrió nada de esto realmente, pero tras esta anécdota Jimi Hendrix sería un ídolo, y se colocaría históricamente en posiciones privilegiadas, donde generación tras generación jóvenes iniciados en la guitarra se siguen apoyando en su técnica para intentar apropiarse de lo que al genio de Hendrix le fluía por las venas, un talento de sobra para el Rock.
Como recordatorio a esta tremenda e inolvidable figura no hay nada mejor que hacerlo con uno de los mejores y el más espectacular de los directos de la historia, donde Jimi Hendrix demuestra que era inimitable. En este famoso documento grafico, Monterey '67, se argumenta a la perfección la sensibilidad que este hombre sentía, una especie de amor odio que todo guitarrista que se precie tiene por la niña de sus ojos, su guitarra.
JIMI HENDRIX EXPERIENCE - Wild Thing (Monterey '67)