Hoy 11 de Agosto se cumplen 40 años del nacimiento de uno de los artistas más controvertidos, polifacéticos, inquietos, errantes y variopintos que ha dado la historia reciente del Rock de nuestro país. Hablamos como no del infatigable e incansable Enrique Ortiz de Landázuri Izarduy, más conocido en el mundo musical español por Enrique Bunbury. He aquí nuestro particular homenaje...
Tratar de hacer una biografía conmemorativa de un personaje tan camaleónico e irrepetible como Bunbury cuando el tiempo apremia puede resultar ciertamente peligroso, sobre todo realizada por las manos de un fan incondicional, como yo lo soy, del Aragonés errante, por lo que de momento no lo haré por miedo a dejarme en el tintero demasiadas cosas. Así que para empezar aquí van unas pequeñas pinceladas.
Decir que Bunbury ha sido, es y será por siempre un artista icónico y mitómano a destacar en la historia del rock nacional, cosa que a mi parecer pocos artistas han logrado, es algo obvio y que cae por su propio peso, le pese a quien le pese. Y digo esto porque su personaje, tan controvertido y a veces ciertamente irreverente, ha provocado en este país que su imagen pública se haya visto expuesta a muchas opiniones encontradas entre fans y detractores, y en ocasiones nos olvidemos de su extensa y enorme trayectoria musical.
Zaragozano de nacimiento, su vida siempre ha estado ligada de una manera irremediable a esta ciudad en dónde se crió y a la vez fue dando sus primeros pasos como músico. Fue precisamente en esta ciudad donde en su juventud formó parte de varias bandas locales, hasta que en el año 1984, junto a Juan Valdivia, daría forma definitiva a Héroes del Silencio.
El resto como suele decirse habitualmente es parte de la historia.
Más de veinticinco años de carrera musical a sus espaldas lleva ya el bueno de Bunbury. Un extenso y ya largo recorrido que le avala como uno de los músicos y artistas más innovadores e inquietos que sin duda ha pisado este país. Algo que se vislumbra claramente en su trayectoria como artista, desde los primeros inicios, en los que la influencia de la estética y el sonido After Punk de The Mission o Bauhaus, que impregnaban a Héroes del Silencio en El Mar No Cesa, hasta el gusto refinado por el tango, el cabaret y los sonidos circenses de Pequeño, pasando por los devaneos del rock más clásico de un disco como Avalancha, a las experimentaciones electrónicas del Radical Sonora.
Atrás quedan proyectos como Bushido, la impresionante y emocionante gira del Freak Show, su última espantada en Zaragoza, la posterior disolución del Huracán Ambulante, sus coqueteos con Nacho Vegas y el Liceo de Barcelona, y colaboraciones infinitas con Los Chulis, Jaime Urrutia, Skizoo, Ariel Rot entre otros. Y ahora con sus ya recién cumplidos 40 años, afronta el reto de volver a los escenarios con la banda con la que conoció la fama y la gloria, Héroes del Silencio. Por fin la ansiada y esperadísima gira del próximo milenio que Bunbury tanto vociferaba en sus conciertos de la gira del Avalancha.
Felicidades maestro, y...
¡Que te vaya bonito!