Algunas impresiones sobre el retorno de Jordi Skywalker
Jordi Skywalker
Blogs | 01/07/2010
Hace apenas unas semanas recibíamos en la redacción una nota de prensa que anunciaba la inminente publicación de Corazón De Padre Atómico (2010), el primer disco en años que registraba Jordi Skywalker, a quien muchos recordarán por ser el vocalista de Buenas Noches, Rose en los dos primeros trabajos de la mítica banda madrileña.
Lo poco reciente que se sabía de Jordi era que en el 2009 había decidido darse una vuelta por España con un carromato tirado por burros, por lo que la noticia de un nuevo trabajo discográfico resultaba cuanto menos sorprendente. Recordemos que Skywalker abandonó Buenas Noches, Rose para marcharse al sur de Francia, libre como el viento, lejos de los problemas con las discográficas y otros asuntos que asaltaban a la banda.
Ni que decir tiene que en los últimos días he podido escuchar en profundidad su disco en solitario, y ya van unas cuantas veces además. En el tintero está ya una detallada reseña que será publicada en breve y en donde se da una opinión más amplia de Corazón De Padre Atómico (2010). No obstante aprovecho este espacio para analizar otros aspectos más personales sobre el asunto.
Ignoro por completo las razones que han llevado a Jordi Skywalker a la publicación de este disco, y tampoco voy a entrar a valorarlas, pero si algo me ha quedado claro es que nos encontramos ante una obra de bella factura, en donde prevalecen las buenas intenciones, los mensajes vitalistas y la esperanza de una vida mejor, alternativa, simple y sobre todo independiente.
Los que busquen con ansia un halo de Buenas Noches, Rose, ya pueden ir descartando la idea, por otro lado ya de por si descabellada si se conoce la historia de la banda. Dicho rápido y mal, de aquel pasado, de aquellos años, sólo encontrán la voz de un artista que ha encontrado su camino y del que nadie va a conseguir que se apee ahora.
Jordi Skywalker vuelve para regalarnos su música, para imbuirnos de sus vivencias, para iluminarnos con su forma de vida, usando para ello canciones de bella factura, dulces susurros y guiños constantes al sentimiento hippie. Un equilibro con la naturaleza, presente en sus canciones, que llega a conectar y en cierto modo a enganchar a quien lo escucha.
Un trabajo fascinante, que evaluado en su conjunto nos muestra a un Jordi Skywalker en completa consonacia con su estilo de vida, ese que un día le llevó a abandonar Buenas Noches, Rose y todos los sueños de rock star que todo músico lleva dentro, por la vida rodeado de animales en una campiña francesa o en las alpujarras granadinas.
En definitiva, y a tenor de los hechos, Corazón De Padre Atómico (2010) me parece un disco tepidante y realmente emotivo, por muchas razones. Si vosotros habéis tenido ya la oportunidad de escucharlo me encantaría conocer vuestras opiniones, tanto sobre el álbum como sobre la vuelta de Jordi Skywalker. Vosotros mismos.