NA: Escrito originalmente el 06/04/2007 y rescatado en el día de hoy.
Retomamos la escritura, no sin antes plantearnos un cambio, un pequeño giro en la composición y desarrollo de este nuestro humilde Webzine. No me enzarzaré ni enredaré en la incumplible promesa de dedicarle mas atención, de dejar en este Blog más improntas que las que considere realmente necesarias, pero si incidiré en la idea de cambiar de dirección, de rumbo, y con ello abrir nuevos e interesantes horizontes que envuelven al Rock.
Así que hoy destriparemos un nuevo concepto a explorar, la novela gráfica, el mal denominado mundo del cómic. No me considero precisamente un experto del género, ni mucho menos un entendido, pero si he de reconocer algo, sería el enorme arte que se encierra tras los trazos de tinta. Por ello analizaremos en esta nueva aventura El Ángel Errático de Barnaby Legg, Jim McCarthy y Flameboy, siendo los dos primeros guionistas y dibujante este último, el verdadero artista de la obra.
Por todos es conocida mi debilidad por Nirvana y por lo que rodeó la atormentada vida de Kurt Cobain, imposible dejar pasar por alto pues un cómic que revive y relata la historia del que fuera el mayor, y quizás más importante icono de la Generación X. Para muchos el último y gran ilustre fiambre del Rock.
Una verdadera rareza, de incalculable valor, que ha llegado a mis manos gracias a mi inseparable compañera de viaje, TheBane, a la cual agradezco infinitamente su interés, y su comprensión, y sobre todo su complicidad, pues solo alguien como ella es capaz de sorprenderme cada día, en este camino que algunos llaman vida.
El cómic aborda toda la historia personal de Cobain, desde sus años de infancia, adolescencia, estrellato y fama, pasando por su declive y retraimiento, hasta llegar al trágico desenlace por todos conocido. Podríamos pensar erróneamente que se trata pues de una biografía más, gráfica eso si, pero carente de algo nuevo que los fanáticos del trío de Seattle pudieran saborear. Sin embargo la realidad es otra muy distinta.
La desbordante y a veces enfermiza imaginación en los diálogos y sobre todo los llamativos colores que abundan en el cómic, nos transportan a dos mundos muy diferentes, ambos idealizados en la mente de Kurt. Los sueños y los miedos se convierten en el hilo argumental principal, y ya desde las primeras páginas, el contraste entre ambas facetas de la vida nos sume de lleno en la tremenda lucha que podría haber existido perfectamente en la cabeza del propio Cobain. Una constante batalla entre la angustia por el fracaso y el miedo a la decepción, y la búsqueda de nuevas fórmulas y retos para alcanzar el tan ansiado equilibrio emocional.
El ruido blanco, la heroína, el efecto embriagador de la fama, la tremenda soledad, el vacío interior, la búsqueda de la comprensión, y sobre todo el enorme peso de su infancia, se ven reflejados perfectamente en cada una de las viñetas. Todo queda plasmado en el papel, desde las conversaciones con Boddah, hasta las relaciones personales con sus compañeros de banda, pasando por su adicción a las drogas y su obsesión casi infantil por el amor puro y sincero. Mas que un cómic bien podría tratarse de una radiografía casi perfecta de la turbulenta vida de Kurt Cobain.
Impregnado de esa truculenta y a la vez placentera sensación de sentirme un espectador de excepción, fue imposible evitar que la piel se me erizara, y que las lágrimas se derramaran conforme se iba acercando el momento final. Mis ojos se toparon frente a frente con una sutil pagina en blanco que condensaba ante a mi el mayor alivio posible que puede existir ante tanto dolor existencial. Cobain decidió acabar así, de una forma trágica y cruel consigo mismo, con todos sus sueños, cumplidos y por cumplir, pero a la vez consiguió erradicar de su cuerpo el terrible dolor que tanto le torturaba.
Un cómic altamente recomendable, tanto por los dibujos impecables y elegantes de Flameboy, como por la estructura autobiográfica e introspectiva de los textos. Imprescindible para los innumerables fans de Nirvana y sobre todo para los incondicionales de Kurt Cobain.