Mark Lanegan, el último superviviente del Grunge
Blogs | 25/11/2008
Se positivamente que alguien me va a matar cuando lea estas líneas, pues conozco a una persona que es mucho más fanática del pelirrojo de Seattle de lo que yo seré jamás. No obstante, mientras suena de fondo su Bubblegum (2004), he de reconocer que la trayectoria de Mark Lanegan, tanto en solitario como al frente de Screaming Trees es sencillamente brillante y exquisita. Por eso en el día de su 44 cumpleaños es más que necesario y obligado realizar este breve homenaje a uno de los artistas más personales que ha dado la escena Grunge.
A mi juicio, Mark Lanegan es sin duda el gran tapado de la generación de Seattle. Quiero pensar que es porque en Screaming Trees, cuya trayectoria dio comienzo ya en 1985, el peso de los hermanos Conner, tanto en cuanto a liderazgo como a kilos se refiere, provocaba que la banda se orientará más hacia el Rock Psicodélico y el Pop. Pero ya cuando Mark Lanegan consiguió por fin empezar a volar en solitario, con la ayuda de Kurt Cobain y Krist Novoselic, el pelirrojo comenzó a dar muestras de su enorme talento y de su portentosa voz, ajustándola a la perfección a unas melodías mucho más relajadas y adecuadas a su particular tonalidad grave.
Mito vivo del Grunge, esencia de cronner, actualmente un icono Indie, y siempre un colaborador de lujo, Mark Lanegan es sin duda un superviviente. Su voz, curtida por el wishky y el tabaco, son su mejor virtud y su mayor talento. Algo que ha sabido explotar con acierto y con sabiduria allá por donde ha dejado su rastro. De hecho creo que recientemente descubrí su participación en el segundo disco en solitario de Jerry Cantrell, haciendo segundas voces en el tema Gone, pero no he podido confirmarlo. (Si alguien sabe algo que lo diga, este es el lugar).
Lo que sorprende es verlo totalmente estático en directo, como si la cosa no fuera con él. Y es que en realidad con su voz se sobra y se basta para llenar un escenario. Así ocurrió por ejemplo en su actuación con The Gutter Twins en el pasado ARF 08. Eso sí, nunca penséis que se separará de su micrófono o que sonreirá lo más mínimo. Un hombre de hielo que, a mi parecer, rinde mucho mejor en sus discos, pero que en los directos, siempre está a la altura de lo que se puede esperar de él.
Mis respetos más sinceros para Mr. Mark Lanegan, un verdadero maestro de la elegancia y la melodía.