Setlist
1.In Chains
2.Wrong
3.Hole to Feed
4.Walking in My Shoes
5.A Question of Time
6.Precious
7.World In My Eyes
8.Fly on the Windscreen
9.Jezebel
10.Home
11.Miles Away/The Truth Is
12.Policy of Truth
13.It's No Good
14.In Your Room
15.I Feel You
16.Enjoy the Silence
17.Never Let Me Down Again
Bis:
1.Dressed In Black
2.Stripped
3.Behind the Wheel
4.Personal Jesus
Era el dia elegido, el segundo de sus conciertos en la capital. El momento de ver a la carismatica banda de pop electrónico se acercaba inexorablemente.
Pasadas las 20.30h. aparecieron los teloneros, Soulsavers. Estuvieron correctos, y seguramente disfrutaron mas que nosotros. Sera un grupo a seguir en un tiempo dado que no tienen malas canciones, pero cuando teloneas a un grupo tan grande como Depeche Mode, debes tener claro que la gente que este allí no te va a hacer mucho caso cuando salgas al escenario. Se les notaba excitados y emocionados de actuar ante mas de 17.000 personas. Normal.
Sobre las 21.30h. aparecieron los verdaderos protagonistas de la noche. Dave Gahan, Martin Gore y Adam Fletcher o lo que es lo mismo, Depeche Mode. Siguiendo la rutina de esta gira y dando muestras de lo seguros que están con su ultimo trabajo Sound Of The Universe abriendo el show con 3 temas de este álbum In Chains, Wrong y Hole To Feed. A partir de ahi todos los presentes comenzaron a sentir ondas electrónicas correteando por sus cuerpos, la maquinaria estaba lista y engrasada. Tras este apabullante comienzo nos dispusimos a abrir el corazón y la garganta en Walking in my shoes, el primer hit de la noche. El Palacio de los Deportes se vino abajo y la gente entro en un estado de enajenación electrónica del que no saldría hasta el final del show.
Los hits fueron cayendo a la misma velocidad a la que uno se quedaba sin voz, porque no hay una banda en el mundo que acumule tantos singles como Depeche Mode. A Question of Time, Precious, World In My Eyes y Fly on the Windscreen aparecían de la nada para arrebatarnos las ultimas gotas de resistencia, a partir de ese momento, eramos los títeres de una función perfecta, sumisos dirigidos brillantemente por Dave Gahan, que a pesar de haber llegado al medio siglo y haber superado graves enfermedades, sigue teniendo la misma energía que la primera vez. Con su inseparable chaleco y con los brazos al descubierto, y por Martin Gore el autentico cerebro de la banda y su fantástica colección de guitarras, ropa, pelucas y demás parafernalia electrónica.
Luces fuera y el escenario se tiñe de rojo. Aparece Martin acompañado solamente de un piano para ejecutar una de las piezas mas brillantes de Sound Of The Universe, la carismática Jezebel. En ese instante la atmósfera que se respiraba allí era de comunión total entre el publico y Martin. Una voz y un piano, algo tan simple como genial. Soy de los que piensan que Martin Gore es mucho mejor cantante que Dave Gahan y por norma general las canciones que canta suelen ser mis favoritas. Así que nos dejo boquiabiertos a mas de uno con una ejecución sobresaliente que enlazo con otro de los grandes hits de la banda, Home. De la que hicieron una versión diferente a la del álbum, Ultra. Una versión desnuda y sin electrónica de por medio, tan solo él, el publico y nuevamente, el piano. Personalmente ese fué el momento mágico de la noche.
Tras la calma llega la tempestad y de nuevo Dave Gahan se puso al frente de las operaciones y el Palacio se volvió a poner patas arriba hasta el final del show con Miles Away/The Truth, The Policy of Truth, It's No Good, In Your Room, I Feel You, Enjoy The Silence y Never Let Me Down Again.
A partir de ahí los chicos de Essex desaparecieron del escenario mientra las masas coreaban sus nombres, gritaban, saltaban y aplaudían sin cesar. Todo estaba preparado para los bises. Con la misma sensación de cuando aparecieron al principio del show, Depeche Mode salio al escenario para terminar su obra, para reventarnos los tímpanos y deleitarnos de nuevo... Dressed In Black fue el primer tema elegido, y Martin Gore nos regalo su voz por ultima vez con una ejecución impresionante. La comunión entre el publico y el fue tan sincera como mágica De nuevo el piano y su voz como absolutos protagonistas.
Para acabar el show una tripleta de lujo, Stripped, Behind The Wheel y Personal Jesus. 17.000 almas cantando al unisono cada estrofa y cada estribillo... Nadie se escapo al hechizo oscuro de Depeche Mode. Un final apabullante, sencillamente sublime e inimitable. 2 horas de concierto que supieron a poco y que nos dejaron con las ganas de mas. Y es que, a día de hoy, hay pocas bandas a las que a uno le hagan sentir tantas cosas y tan dispares como lo hace Depeche Mode.