# La recopilación veraniega de Gor va ya por su quinta entrega. Como recordarás, lleva por nombre "Aurtengo gorakada" y, en esta ocasión, cuenta con piezas de Skalariak, Ken 7, Txapelpunk, Su Ta Gar, Cuerno de Chivo, Buitraker, Mad Bomber y Hemendik At!. Como colofón, un vídeo en pista CD ROM de Berri Txarrak. (arriba)

# Y vamos con el apartado del movimiento corporal. Empezamos con "Rave mission", álbum que alcanza ya el número 16 dentro de la serie. La dinámica no cambia y, a través de dos discos, puedes encontrarte una solvente colección del house más abierto con momentos de lo más álgidos y con otros que, directamente, puedes saltarte sin preguntar. Ciento cincuenta minutos que, en conjunto, merecen la pena. (arriba)

# Un house más experimental es el que se muestra en el tercer volumen de "Platinum breaks", el nuevo álbum del sello Metalheadz. Esta etiqueta es de las que se caracteriza por estar siempre en la vanguardia y por premiar a los músicos más arriesgados. Eso lleva consigo que no se busque tanto el bailoteo como la escucha, algo que quizás no agrada a los amantes del house más lúdico. Special Forces, Digital, Spirits, Total Science o Hidden Agenda son algunos de los individuos y proyectos que cuentan con pieza en el álbum. (arriba)

# De todo tiene el doble recopilatorio que se ha lanzado alrededor de la última edición del "Sonar 2001". El primer álbum lleva por título "Sonar de día" y ofrece, curiosamente, la música relajada, mientras que el otro, "Sonar de noche", aborda los ritmos más bailables. Parece ya una ley no escrita que la música electrónica más animada tiene que ser para gente taciturna y que bailar durante el día no es muy "cool". La estética de disco, por otro lado, es de lo más rancia que uno se puede encontrar; da la impresión de ser un disco para banqueros con problemas de vestuario. (arriba)

# Seguimos con una tendencia mucho más tranqui. Se trata de "Goa-head", un doble que también hace el número trece de la serie. Como puedes suponer, por el nombre, el contenido son piezas minimalistas que abundan en los medios tiempos y en las involuciones rítmicas. Piezas de seis a diez minutos con un contenido hipnótico propio de lo que se ha dado en llamar "goa music". (arriba)