Después del demoledor Avería Y Redención #7 (2007), disco que rompía con el sonido con el que Quique González nos tenía acostumbrados, el cual suena a grupo y no a solista, el listón estaba muy alto.
Tras el anuncio de la disolución de la Aristocracia Del Barrio, sabíamos que los derroteros iban a ser distintos, y una de las cualidades y muy bien logradas del madrileño es que cada disco suyo suena totalmente diferente. ¿Y a qué suena Daiquiri Blues? Pues Daiquiri Blues suena a coctail, a una mezcla entre el sonido de los músicos americanos de Nashville con la esencia de Quique; los toques son sutiles y elegantes y la personalidad de Quique está presente; hay pinceladas americanas, si, pero no deja de sonar a él; esto es algo a tener muy en cuenta.
Otra de las pequeñas diferencias que podemos apreciar en este nuevo disco, son las letras, aunque en este terreno el madrileño ya nos avisó un poco en el disco anterior, ya no cuenta de manera tan clara las historias con principio y final, ahora son mas flashes de ideas, pero palabras con sentimiento, con historias, también con sus camareras, con sus chicos que nunca ganan, con los que no saben encajar las derrotas, con los que quieren un amor que no les cueste trabajo…
Musicalmente el disco es irreprochable, todo suena bien, todo está en su sitio, la guitarra de Will Kimbrough, el Hammond de Tyson Rogers podrían oírse en una canción de Dylan, es música que no pasa de moda, que no suena antigua, es una música que es de ahora y de siempre, más adelante podemos oír arreglos de violines, chelos y violas; continuamos el recorrido con Un Arma Precisa que sin duda puede ser una de las canciones más ornamentadas del disco que incluye arreglo de cuerdas, violas, chelos, mandolinas, etc. Hasta Que Todo Encaje es una canción para cantar con los amigos o incluso en el concierto todos abrazados, así la veo en mi cabeza.
La Luna Debajo Del Brazo es una canción con tiempo que ya grabó en su día con su grupo alternativo formado mano a mano con Leiva (Pereza) llamado Autopista Hacia El Zulo, una canción que podríamos calificar como la “típica” de Quique, no por ello ser menos grande o bonita. Deslumbrado creo que podría calificarse como uno de los mejores temas sino el mejor del disco, es una canción que engancha que te ves sin darte cuenta cantando todo el estribillo mientras andas por la calle. Lo Voy A Derribar, balada minimalista con letra llena de flash ya comentados, ideas y pensamientos, Su Día Libre, temática recurrente con Al Perkins en el pedal steel, otra canción con un gran estribillo.
Riesgo Y Altura es una de esas canciones como describe Brad Jones en el Dvd de cine negro, te imaginas cualquier ciudad americana en blanco y negro, bares, copas, cigarrillos, puede que sea la canción más Jazz de toda su discografía, con música de Cesar Pop (teclista de Pereza). Restos De Stock es sin duda la canción más rockera de todo el disco, canción que Quique ya cedió a Miguel Ríos, las guitarras pasan a un primer plano, podría haber pertenecido a su disco anterior perfectamente y nadie lo hubiese notado.
Anoche Estuvo Aquí una balada acústica que te desarma con dos escuchas, te deja sin palabras, con homenaje a 1956 por la novela de Juan Marse y el álbum cierra con una versión de José Ignacio Lapido, una gran versión que poco tiene que envidiar a la original.
Conclusiones que saco tras varias escuchas; el disco cuesta que te entre, tienes que estar preparado, tal vez sean un poco plano en el sentido de que no hay grandes altibajos, el disco más acústico tras Kamikazes, pero es un gran disco sin lugar a dudas y deja el listón muy alto para él y para todos sus compañeros musicales.