Light And Life After Dusk
Discos | 29/09/2008
Canciones:
01. Hello Madness
02. Destiny Is Too Late
03. Change
04. My Stranger
05. Emotions
06. Once Again
07. Far Away
08. Stolen
09. Not Feeling
10. Here On My Lips
11. Light And Life After Dusk
Todo un placer para nuestros oídos escuchar discos como el que Alejandro Millán, con su proyecto Hello Madness formado por Pablo González Sarre al bajo y Enrique “Bugs” González a la batería, acaba de poner a la venta. Desde Monterrey (México) el compositor Alejandro Millán edita su primer trabajo en solitario al que ha titulado Light and Life Alter Dusk (2008), disco que considero perfecto para un dia lluvioso, de esos en los que la mente solo desea la tranquilidad de las melodías con tinte emocional y profundo. Canciones con base de piano, y la curiosidad de no incluir ni una sóla guitarra teniendo en cuenta que es un disco de Rock, se convierten en imprescindibles para la escucha, sin dejar escapar ni una sóla nota, por que de principio a fin eriza los vellos.
Lanzado por The Note Garden Records, éste Light and Life Alter Dusk (2008) contiene un artwork en el que cada fotografía representa muy bien la soledad, la libertad y los misterios de la vida. Elementos que se combinan a la perfección con las líricas del disco. Un total de once cortes muy bien producidos y compuestos por el mismo Alejandro Millán, que te dirigen a un cosmos de oscuridad con elegancia y sofisticación, sin recargados arreglos, solamente sutiles melodías repletas de sosiego que permiten escapes continuos.
Con un piano de tonalidad jazzistica se abre el disco, consiguiéndose con Hello Madness un equilibrio perfecto entre éste género y el Rock más tranquilo, y al tiempo darle la bienvenida a la locura con la voz de Millán repleta de ecos. El piano coge fuerza para presentar Destiny is Too Late, una canción donde la nostalgia toma el control con ritmos más progresivos. Con un buen toque de Emo mezclado con el Pop más fresco y dinámico se ambienta Change, por lo que denota un rasgo más alegre que el resto del largo. Un intenso bajo se esconde en My Stranger, que unido a la batería, a las notas del teclado y a la sutil distorsión en la voz y un coro etéreo donde se nos invita a sumergirnos en una ligera armonía, siendo la sorpresa del disco. Reclamando emociones llega Emotions, lindando la música clásica gracias de nuevo a la base del piano, pero con una fuerza que casi es la pólvora que te arrastra a la dinamita. Con la intimidad del piano Alejandro Millán muestra todas sus armas a la voz en Once Again, preciosa canción que habla de forma opaca sobre la búsqueda de caminos difíciles de encontrar.
De nuevo con el progresivo como tabla para posar las melodías nostálgicas de Hello Madness llega Far Away, con la característica de un profundo bajo que resuena por cada hueco del cuerpo, haciéndose con el protagonismo del tema, además de un increíble estribillo pegajoso y dulce como la miel, al igual que la siguiente Stolen. Sin duda el bajo inunda Not Feeling, como si de un muro se tratara, con la batería y el piano bailando sobre él simulando una cajita de música (una de mis canciones favoritas del disco), donde la estrofa se instala en la canción con tono tétrico, del mismo modo que Here on My Lips, que consigue enfatizarse de nuevo gracias a un piano trágico y rotundo, donde con tan solo unas pocas notas se ha elaborado una canción impecable, casi perfecta. Si al comienzo del disco nos han dado la bienvenida con el nombre del proyecto de Alejandro Millán titulado Hello Madness, ahora para la despedida lo hacen de una forma igual de madura y exquisita, con la canción que da nombre al disco que hoy hemos diseccionado Light and Life After Dusk. Elegante tema con ritmos de teclado combinando el tempo con los del piano para conseguir un cambio en la voz de Alejandro Millán que no deja de ser el núcleo y principal protagonista de Hello Madness.
Banda | Hello Madness