En
1997 el panorama musical estaba dando un vuelco, y el espacio ocupado por las grandes bandas del mal denominado
Grunge, comenzaba a ser invadido por infinidad de grupos que mezclaban
Rock con
Metal. Por aquel entonces casi todos los grandes,
Soundgarden,
Alice In Chains,
Screaming Trees, incluso
Pearl Jam, estaban haciendo aguas,
Stone Temple Pilots tampoco fueron una excepción.
Los problemas de
Scott Weiland con el consumo de drogas llegaron a límites verdaderamente insospechados, hasta el punto de que la banda decidió tomarse un respiro para ver si
Weiland decidía entrar en rehabilitación. Durante el periodo de descanso,
Scott Weiland aprovechó para lanzar su primer álbum en solitario. Mientras por su parte el resto de componentes de
Stone Temple Pilots decidieron unir sus fuerzas junto al vocalista
Dave Coutts, para dar forma a
Talk Show, proyecto bajo el que publicarían este homónimo
Talk Show (1997).
Talk Show abren el álbum con
Ring Twice, dejándonos claro ya desde el primer momento que es lo que nos vamos a poder encontrar, que no es otra cosa que la esencia de
Stone Temple Pilots pero sin la presencia de
Weiland al frente. Toda una deferencia por su parte al no haber usado el nombre de la banda, ya que salvo por algunos matices,
Talk Show (1997), podría pasar perfectamente por un disco de
Stone Temple Pilots. Con la canción que le sigue,
Hello Hello, más de lo mismo. Eso si, la subida vocal a cargo de
Dave Coutts es más que meritoria. Un buen tema, desde luego, con muchas variantes y giros.
Continúa el álbum con
Everybody Loves My Car, un corte que se torna realmente
Pop, de lo más
Beatles, al uso de las baladas de
Stone Temple Pilots. Estribillos pegadizos, con una melodía vocal clásica y correcta, plagada de letras psicodélicas a la par que poco profundas. Solo hay que leer el título para entenderlo.
Peeling An Orange, con esas guitarras acústicas, resulta ser un fácil, veraniego, de ambiente playero y de surfistas, muy al estilo
California. Más melodías
Pop, pero con la voz de
Dave Coutts rasgando lo justo para no caer en la tan soporífera monotonía vocal del género.
So Long arranca con fuerza, con unas líneas de bajo realmente intensas, y unas guitarras saturadas y ligeramente distorsionadas, haciendo acopio del sonido
BritPop que tan de moda se encontraba por aquellos años, con bandas como
Oasis, o lo que es lo mismo el sonido
Beatles trasladado a los
90's. Continúan con
Wash Me Down, un medio tiempo que seguro que a más de uno le recuerda al nefasto tema
Kiss Me, que llevó al éxito a
Sixpence None The Richer. Una analogía debida sobre todo al ritmo pausado y apocado de las guitarras acústicas. Menos mal que de nuevo en la voz de
Dave Coutts deambula con estilo y calidad entre el
Pop y el
Rock.
Aunque
Stone Temple Pilots siempre han pecado de dejarse llevar por las melodías
Pop, bajo el proyecto
Talk Show los hermanos
DeLeo realmente llegan a abusar por completo de ellas, como en éste
End Of The World. No obstante el resultado final puede ser en algunos casos algo maravilloso y emotivo, con así sucede en este corte. Con
John, vuelven un poco a los ritmos algo más pesados, pero sin excederse, con un
riff de guitarra áspero, firma de la casa, y una base rítmica muy bien asentada. De nuevo mucha atención a los estribillos, dignos de ser resaltados.
Behind para mi es uno de los momentos más significativos. A pesar de ser una balada acompañada por el piano, y de arrastrar un ritmo realmente pausado, resulta ser un tema realmente emotivo. De nuevo vuelven a destacar los fabulosos estribillos, donde la voz de
Dave Coutts brilla con fuerza. Ya aproximándonos hacia el final, la banda se arranca con
Morning Girl, otro corte que fusiona lo mejor del
Pop con el
Rock Psicodélico, otorgándonos de nuevo un tema muy
Beatles, y muy en la línea de todo lo expuesto hasta el momento.
En
Hide queda aún más latente esta percepción, si bien la voz principal se torna más grave y algo más rabiosa. Otro excelente tema a destacar por el buen trabajo realizado con los detalles y los pequeños matices. El piano, el
riff, los cambios vocales, todos suman de forma positiva. La cosa llega a su fin con
Fill The Fields, suavemente, con una sutil melodía y una base rítmica calmada, poniendo el punto y final a esta aventura.
Talk Show (1997) supuso un importante fiasco a nivel de ventas, debido sobre todo a las inevitables comparaciones con los trabajos realizados por
Stone Temple Pilots. A pesar de ello los hermanos
DeLeo dejan su personal huella en este curioso trayecto de doce cortes, tratando con ello de despojarse de cualquier atadura o relación previa con la discografía de
Stone Temple Pilots, cosa que no consiguen lograr del todo. Pero el esfuerzo queda perfectamente reflejado en cada uno de los temas que componen este álbum. Un disco para verdaderos fans de la banda de
San Diego.
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