Canciones:
01. Ring Twice
02. Hello Hello
03. Everybody Loves My Car
04. Peeling an Orange
05. So Long
06. Wash Me Down
07. End of the World
08. John
09. Behind
10. Morning Girl
11. Hide
12. Fill the Fields
En 1997 el panorama musical estaba dando un vuelco, y el espacio ocupado por las grandes bandas del mal denominado Grunge, comenzaba a ser invadido por infinidad de grupos que mezclaban Rock con Metal. Por aquel entonces casi todos los grandes, Soundgarden, Alice In Chains, Screaming Trees, incluso Pearl Jam, estaban haciendo aguas, Stone Temple Pilots tampoco fueron una excepción.
Los problemas de Scott Weiland con el consumo de drogas llegaron a límites verdaderamente insospechados, hasta el punto de que la banda decidió tomarse un respiro para ver si Weiland decidía entrar en rehabilitación. Durante el periodo de descanso, Scott Weiland aprovechó para lanzar su primer álbum en solitario. Mientras por su parte el resto de componentes de Stone Temple Pilots decidieron unir sus fuerzas junto al vocalista Dave Coutts, para dar forma a Talk Show, proyecto bajo el que publicarían este homónimo Talk Show (1997).
Talk Show abren el álbum con Ring Twice, dejándonos claro ya desde el primer momento que es lo que nos vamos a poder encontrar, que no es otra cosa que la esencia de Stone Temple Pilots pero sin la presencia de Weiland al frente. Toda una deferencia por su parte al no haber usado el nombre de la banda, ya que salvo por algunos matices, Talk Show (1997), podría pasar perfectamente por un disco de Stone Temple Pilots. Con la canción que le sigue, Hello Hello, más de lo mismo. Eso si, la subida vocal a cargo de Dave Coutts es más que meritoria. Un buen tema, desde luego, con muchas variantes y giros.
Continúa el álbum con Everybody Loves My Car, un corte que se torna realmente Pop, de lo más Beatles, al uso de las baladas de Stone Temple Pilots. Estribillos pegadizos, con una melodía vocal clásica y correcta, plagada de letras psicodélicas a la par que poco profundas. Solo hay que leer el título para entenderlo. Peeling An Orange, con esas guitarras acústicas, resulta ser un fácil, veraniego, de ambiente playero y de surfistas, muy al estilo California. Más melodías Pop, pero con la voz de Dave Coutts rasgando lo justo para no caer en la tan soporífera monotonía vocal del género.
So Long arranca con fuerza, con unas líneas de bajo realmente intensas, y unas guitarras saturadas y ligeramente distorsionadas, haciendo acopio del sonido BritPop que tan de moda se encontraba por aquellos años, con bandas como Oasis, o lo que es lo mismo el sonido Beatles trasladado a los 90's. Continúan con Wash Me Down, un medio tiempo que seguro que a más de uno le recuerda al nefasto tema Kiss Me, que llevó al éxito a Sixpence None The Richer. Una analogía debida sobre todo al ritmo pausado y apocado de las guitarras acústicas. Menos mal que de nuevo en la voz de Dave Coutts deambula con estilo y calidad entre el Pop y el Rock.
Aunque Stone Temple Pilots siempre han pecado de dejarse llevar por las melodías Pop, bajo el proyecto Talk Show los hermanos DeLeo realmente llegan a abusar por completo de ellas, como en éste End Of The World. No obstante el resultado final puede ser en algunos casos algo maravilloso y emotivo, con así sucede en este corte. Con John, vuelven un poco a los ritmos algo más pesados, pero sin excederse, con un riff de guitarra áspero, firma de la casa, y una base rítmica muy bien asentada. De nuevo mucha atención a los estribillos, dignos de ser resaltados.
Behind para mi es uno de los momentos más significativos. A pesar de ser una balada acompañada por el piano, y de arrastrar un ritmo realmente pausado, resulta ser un tema realmente emotivo. De nuevo vuelven a destacar los fabulosos estribillos, donde la voz de Dave Coutts brilla con fuerza. Ya aproximándonos hacia el final, la banda se arranca con Morning Girl, otro corte que fusiona lo mejor del Pop con el Rock Psicodélico, otorgándonos de nuevo un tema muy Beatles, y muy en la línea de todo lo expuesto hasta el momento.
En Hide queda aún más latente esta percepción, si bien la voz principal se torna más grave y algo más rabiosa. Otro excelente tema a destacar por el buen trabajo realizado con los detalles y los pequeños matices. El piano, el riff, los cambios vocales, todos suman de forma positiva. La cosa llega a su fin con Fill The Fields, suavemente, con una sutil melodía y una base rítmica calmada, poniendo el punto y final a esta aventura.
Talk Show (1997) supuso un importante fiasco a nivel de ventas, debido sobre todo a las inevitables comparaciones con los trabajos realizados por Stone Temple Pilots. A pesar de ello los hermanos DeLeo dejan su personal huella en este curioso trayecto de doce cortes, tratando con ello de despojarse de cualquier atadura o relación previa con la discografía de Stone Temple Pilots, cosa que no consiguen lograr del todo. Pero el esfuerzo queda perfectamente reflejado en cada uno de los temas que componen este álbum. Un disco para verdaderos fans de la banda de San Diego.