• Cuando Aspid apareció en el panorama nacional surgió un cierto interés en saber si su propuesta llegaría a algún lado. Era imaginativa y ciertamente nueva en el momento en que surgía. El tiempo, sin embargo, se ha encargado de desmontar toda la historia y, hoy en día, Aspid es una banda que no se desmarca del panorama general y con discos que no han quedado como referentes. Su reciente “Musa” los coloca ya en terrenos obvios, sin muchos atisbos de originalidad y con pocos recursos más que el de tocar bien. El nuevo trabajo del grupo queda muy por debajo de las esperanzas que se podían tener en la banda y anima a pensar que su futuro se ubicará en un nuevo terreno. Es como si hubieran vuelto a nacer y, si uno se lo toma así, el resultado no tiene nada de malo. Al contrario: estamos ante músicos solventes que tocan como pocos. Habrá que darles tiempo para su nueva andadura. (arriba)

• Cuanto menos habría que calificar como de sorprendente el debut de (Lo:muêso), un grupo con nombre impronunciable que se maneja en terrenos tan peculiares que impactan a la primera. El grupo viene de Premià y, si bien al principio podrían ser encuadrados dentro de la escena del hardcore, con el tiempo empezaron a buscar más allá consiguiendo unos frutos de lo más apreciables. En “Muté” hacen una música constante, repetitiva, obsesiva, basada en unas guitarras de primer plano que eclipsan por completo la parte vocal. Es como situarnos en la escena del post rock pero con una mentalidad casi psicodélica, una música sugerente que termina por abrirte la cabeza en base a los fraseos de guitarra repetidos hasta la sociedad. Una experiencia, vamos. (arriba)

• Mucho menos irreverentes son The Moonmen, banda de Castellar del Vallés que aúna en su propuesta cierto deje punkie y mucho espíritu garagero. Su aportación, plasmada en su debut homónimo, llega por la producción y el tratamiento de las voces. Estas se quedan en un segundo plano (demasiado segundo plano) dejando a las canciones casi sin línea melódica. En lo referente a las guitarras, la banda gusta de lo desnudo y directo, algo que cuaja bien con su concepto y que colabora a darle brillantez a las canciones. Un poco cortito en cuanto al resultado final de sonido. (arriba)

• José Bulevar ya intentó en una ocasión hacer carrera dentro de la música. No lo consiguió, aunque parece que el hecho no causó herida y que el proyecto puede volver a ponerse de nuevo en marcha. En “Algo en la noche” el madrileño expone con claridad sus referentes: rock limpio de corte americano y con cierto toque de sencillez en las composiciones. Da idea del asunto el hecho de que las versiones escogidas (y castellanizadas) para el disco correspondan a piezas de John Hiatt y Bruce Springsteen. Escuchándolo puedes rememorar estilos como el del triunfante Carlos Goñi, si bien a la hora de valorar habría que tener en cuenta que José llegó bastante antes aunque, eso sí, no tuvo suerte. A ver si ahora… (arriba)

• Una de recuerdos. Pisando Fuerte fue uno de los grupos que llamó la atención dentro del ambiente punkie underground de la Cataluña de los 80. Aunque participaron en multitud de festivales y tuvieron su vidilla, el grupo no dejó nada grabado si exceptuamos algunas cosas en directo que aparecieron únicamente en cassettes. En “Somos tíos oi!” se recoge todo el material que se ha podido recuperar sobre la banda que, fue, en su día, apadrinada por el dibujante Azagra. El álbum no tiene mucho salvable a no ser que, en plan nostálgico, te traiga recuerdos de juventud. (arriba)