• El éxito mediático de “Operación Triunfo” parece no haber dado aún sus últimos coletazos. De hecho, gente tan ingeniosa como los Mojinos Escozíos han decidido también exprimir un poco la vaca tratando de captar a quienes son capaces de gastarse el dinero con las críticas al programa. En base a ello no se les ha ocurrido otra cosa que montarse una especie de opereta rock (poco rock, la verdad) en la que cuentan la historia de un tal "Federico" que se presentó al programa. Con las mismas, el resultado es un calco más de “OT” pero en plan cachondón, graciosete y con la idea musical de los Mojinos. La edición del álbum incluye un amplio libreto con un montón de fotos y las letras. De chiste. (arriba)

• Unos cuantos apuntes dentro del heavy. Uno de ellos es el debut de Highland Glory, banda noruega surgida de los desaparecidos Phoenix Rizing. La formación de éstos la componen Jan Thore Grefstand, Jack-Roger Olsen, Knut Egil Toftum, Morten Faeroving y Lars Andre Larsen. “From the cradle to the brave” no aporta nada nuevo ni bueno. Colchones de teclados, gorgoritos del cantante, solos irremediables… lo de siempre. (arriba)

• Más de lo mismo. De Stormwind nace ahora una formación como The Armada. Y con ellos este “Rage of the Armada”. Es asombroso cómo en Escandinavia todo el mundo graba sin que exista un mínimo nivel de exigencia. Lo de Armada va de "progresivo", es decir, de tintineos de teclados y batería heavy. Luego lo típico: caballos, princesas, pose de duros… Una pena. (arriba)

• Otros nórdicos que caen por aquí son Rising Faith, banda que ha pasado por numerosos cambios de formación antes de ser capaz de convencer a alguien para que les publique este “The arrival”. El disco tampoco es nada del otro jueves: metal del norte que, como casi todo lo que viene de allí, no hace más que emular a los clásicos del género. Sosote, habitual… lo de siempre. (arriba)

• Damos fin al maratón heavy con el “Eyes of eternity” de Rob Rock, personaje con efluvios de grandeza que se viene abajo en cuanto se le escucha. El álbum es el segundo con el que intenta decir algo en un panorama llenito de plagios e imitadores. Rock es uno más de ellos y no consigue llamar la atención por más que lo intente con temas rápidos y con baladas lacrimógenas. (arriba)