include ('../../../../include/head.php'); ?>
include ('../../../../include/cabecera.php'); ?>|
Paco Enlaluna. Septiembre de 2003 El cantautor selenita
Con todo, la poesía de este tarraconense tiene un concepto un tanto peculiar: “No me refiero a esa idea de escritura altisonante, llena de adjetivos, de romanticismo barato que a veces hoy tenemos en la cabeza. Creo en una poesía más directa, más cotidiana. Lo que vas a encontrar en este disco es complicidad, letras sentidas y trabajadas y buena música. Para esto último me he rodeado de dos jóvenes genios productores, Xavi Sánchez y Joanet Blázquez, y de Nando Oterino, un amigo músico y actor”. Cantautor urbano, por tanto, sitúa sus referentes musicales en artistas como Silvio Rodríguez, Serrat, Pablo Milanés o Sabina, aunque también deja un hueco en su cariñito particular para grupos como U2 o Police, bandas que considera atemporales y universales. “También la música étnica y folklórica ha estado presente siempre en mi discografía con grupos como Deep Forest o Ismael Lô, y pasa lo mismo con la rumba mediterránea. Creo que el Gato Pérez empezó a fusionar la rumbita y a llenarla de historias. Con el flamenco, a pesar de tener ascendencia cordobesa, me estoy reconciliando ahora y me alegro”. Paco considera que aporta al panorama musical actual “contenido, sensaciones y una forma particular de transmitirlas”, algo necesario en un momento en el que “en este país se escribe mal y se machacan hasta la saciedad los mismos tópicos del amor y el desamor. Hubo, hace unos años, una generación de cantautores encargados de alzar ese listón, pero ahora se suelen calificar de cantautores a cantantes pop que escriben con cierta gracia. Musicalmente hay grupos sorprendentes que han sabido potenciar la suerte de mestizaje que tenemos en este país”. Con respecto a “Historias del hueco alegre”, Paco señala que “creo en él. Son muchos años de trabajo y once canciones llenas de historias en las que no sobra ni una coma, ni un acorde. Los músicos y los productores han sabido escuchar lo que había escrito y vestirlo con la ropa que le hacía falta”. El resultado, sin embargo, no ha sido fácil de obtener. “Lo paso mal, muy mal, grabando. Componer es un trabajo a veces difícil, a veces doloroso, pero siempre emocionante. Los directos son una subida de la adrenalina, un tobogán de sensaciones imprevisibles. Grabar, sin embargo, es lo peor para mí. Meterte en un cuartito a dejar constancia de ‘todo lo que el niño sabe’ me pone muy nervioso a pesar de que lo he hecho muchas veces. Hasta cinco minutos antes de grabar voces corrijo las letras porque siempre pienso que no están bien del todo. Pregunto a los músicos, a los amigos, a los que me encuentro por la calle… Además, la voz se me esconde sólo con ver al técnico colocar el micro”, comenta Paco, quien añade que, en el terreno del directo, está preparando una gira de locales y teatros para el próximo invierno. Sobre su actividad en el escenario indica que “se está consolidando un directo acústico que, sinceramente, vale la pena ver. Intento montar mis directos desde el punto de vista de un guión teatral o de una improvisación a partir de una base, como en la antigua comedia del arte. Los músicos, además de aportar la calidad musical, entran en ese juego y se suelen producir situaciones a veces cómicas y siempre entrañables”. Letras inteligentes, formas acústicas que combinan el pop con la rumba, apariencia sincera que huye de los formalismos, Paco únicamente espera de la música “mil doscientos euros al mes para poder seguir trabajando sin preocupaciones, para seguir investigando, para seguir buscando complicidades con el público”. Para conseguir su objetivo no duda en reivindicar que “las nuevas formas de comunicación pueden llegar a permitirnos elegir libremente lo que queremos consumir. Creo que, como contrapartida a la avalancha de los productos de masas, tiene que llegar la época de los creadores y las compañías independientes”. El tiempo dirá si Paco tiene razón o si, como dice su nombre, “está en la Luna”. “Mi profesor me decía siempre que estaba en la Luna. Con el tiempo he descubierto que, en realidad, es en la Luna donde se fabrica el arte, en ese momento de abstracción, de enajenación…” R Paco Enlaluna. “Historias del hueco alegre”. Desobediencia
|