MERCROMINA. NOVIEMBRE 2005

 

Mercromina.

Texto: Jorge Obón

Fotos: Jorge Obón/Archivo Subterfuge

En el BAM del 2002, Felipe de Los Fresones Rebeldes me pregunta quiénes son esos que hacen ese post-rock tan bueno. Es “Entrevista con un abducido” . No es post-rock. Bueno, me responde, pero son tan buenos como Stereolab. Una extrapolación tan dislocada como esta no puede caer en saco roto. Mercromina habían trascendido la pacata escena indie española y no se lo iban a reconocer como merecían, aunque a ellos no parece condicionarles del todo.

 

Joaquín Pascual, voz y guitarra del grupo, valora el tan traído asunto del reconocimiento: “Creo que cada uno tiene lo que se merece en este rollo de la música, por lo que no me siento mal con nadie” . Es el mero “desgaste personal” de hacer siempre lo mismo desde hace veinte años en Surfin' Bichos lo que ha provocado la separación. Dicen cosas como “sigo componiendo”, “nos seguimos viendo”, o “grabaremos juntos”. Pero con mucha calma. Y antes de que se enfríe su recuerdo, nos reciben en Albacete y nos conceden su última entrevista como Mercromina que, como señala Joaquín, “la hacemos porque es esta revista, que si no, habríamos dicho que no” . Testigos de excepción entonces.

 

BALANCE Y PREHISTORIA

Parece inútil plantearse ahora si han conseguido lo que andaban buscando o si realmente buscaban algo concreto. “El único momento en el que nos planteábamos hacia dónde queríamos ir fue cuando hicimos Bingo . No se ha establecido la meta de que quisiéramos hacer algún gran disco alguna vez, ni hacer un tipo complicado de música” , admite Pascual. Y la fórmula, musicalmente, daba para más. “Personalmente no he renunciado a la música, pero había momentos en los que era difícil encontrarle el sentido a cosas en las que llevamos demasiado tiempo metidos” . Pascual se refiere a lo que rodea al hecho de publicar un disco, no a la música en general: “La música no es una cosa que se empiece y se acabe, siempre está ahí, latente. No puedes decir que has acabado y que estás satisfecho o insatisfecho” . Pero puede que al separarse empiecen a sentir cierto alivio. “Me siento bien al habernos separado, lo necesitaba. No lo echo mucho de menos por ahora, porque vivimos cerca todos y nos une una relación de amistad muy grande” . Durante 2005 han terminado con una mini-gira de despedida que, como dice Carlos Cuevas, “ha hecho que nos vuelva a ver todo el mundo que nos hubiera visto alguna vez” y que se hayan podido encontrar con un montón de gente para la que a veces parece que fueran un poco más trascendentales de la cuenta: “Eso es un poco coñazo, pero los fans que hemos creado Mercromina no son peligrosos. Los fans de Surfin' eran mucho más peligrosos, algunos de ellos estaban zumbados, pero los de Mercro son más cariñosos, están más en el mundo” , asegura Pascual.

La distinción entre Surfin' Bichos, Mercromina y Chucho es algo que los ha perseguido durante diez años, no hay más que recordar aquel Festimad'97 en el que la noticia rosa del momento era que habían venido Fernando Alfaro y Joaquín Pascual, y podían reencontrarse como si fuera el abrazo de Almodóvar y Carmen Maura. Nada que ver con la realidad, claro: “Si te soy sincero, nunca ha habido un mal momento entre nosotros” , dice Pascual, aunque reconozca que “ha habido épocas más frías, pero nada más” . “A mí me ha agotado ese rollo porque en muchos sitios nos seguían presentando como ex-Surfin' Bichos incluso con el último disco, Desde la montaña más alta del mundo . Al principio tenía sentido, pero diez años después, se tiene que reconocer que somos un grupo y no un brazo de los Surfin'” , sentencia.

 

EL CAMINO

La idea de la coherencia de Mercromina se ha repetido a lo largo del tiempo en las entrevistas casi como una obsesión. “No ha habido ninguna reflexión a priori de lo que queríamos hacer, sino que veo una línea común en nuestra forma de componer. Te aseguro que ‘Huracán', del último disco, podría haber estado en Acrobacia ; no he forzado la composición para cambiar ”. Sin embargo se advierte una etapa, entre 1995 y 1998, de búsqueda de un sonido propio: Hulahop busca más que Acrobacia , que no busca nada porque lo teníamos todo muy claro: ese sonido esquelético de rock de los Surfin' que habíamos heredado. Estábamos en construcción pero no era un disco de experimentación. El primer disco de búsqueda real es Hulahop , que tiene todo lo que hemos ido encontrando después, aunque es un poco disperso y le llegué a coger manía, pero a la gente es el que más le gusta, aunque Canciones de andar por casa es mucho más serio” .

De Hulahop es su canción más conocida, “En un mundo tan pequeño , sobre la que circularon en 1997 rumores y leyendas sobre la desaparición de la cantante, Pequeña. No estaría mal que nos aclararan. “Nosotros no la hemos vuelto a ver. ¿Te crees que es mentira? Ella era una compañera mía de curro que cantaba en un coro de la iglesia. Un día estaba haciendo la canción en mi clase y ella pasó y le pedí que la cantara. Tenía una voz muy bonita y le propuse que la grabara. Nos conocía de oídas pero sus padres, muy cristianos, y su novio militar, no la dejaban. Al final conseguimos que viniera a Madrid y grabara la maqueta, pero tenía que venir con una amiga porque el padre no la dejaba venir sola. Consiguió grabar esa voz y ya no la volvimos a ver más porque el novio la retiró. Tenía una voz que era un encanto”.

 

Hulahop era una colección de canciones en las que el grupo empezaba a encontrar un lenguaje propio, aunque a veces lo tuvieran que hacer forzando la composición hasta el punto de que, con el paso del tiempo, algunas de las imágenes del disco puedan envejecer peor que las canciones más universales de Mercromina. Sin embargo, en 1999, Canciones de andar por casa es un paso adelante tan valiente que casi significa el final del grupo: “Aquella fue la única crisis de creatividad del grupo. Era horrible llegar al local y no saber qué hacer, pero también fue una exigencia nuestra de cambiar, y nos pusimos tantas trabas que llegó un momento que no podíamos hacer nada porque Canciones de andar por casa es mucho disco” . Y en 2002 renuncian a las canciones, la composición se centra en el ritmo, y se sacan de la manga Bingo , un disco mucho más árido que, sin embargo, tiene la misma aceptación que cualquiera de los demás álbumes de Mercromina. Pero Bingo tiene en común con el resto de los trabajos del grupo que gira en torno a una o dos canciones que son el leitmotiv sonoro de todo el disco: “Siempre hay canciones que son las primeras que marcan por dónde van a ir las cosas. En Desde la montaña más alta del mundo , la primera canción que hicimos fue ‘Huracán'. Experimentamos con ella y a partir de ahí nos fuimos expandiendo a otras cosas. En Bingo empezamos a trabajar a partir de ‘Entrevista a un abducido'” . Ritmos y texturas sonoras que dieron paso a una recuperación de las canciones en Desde la montaña más alta del mundo , un último álbum brillante que se graba en medio de un clima de tensión creciente que desembocaría en la decisión final de dar unos pocos conciertos y terminar con la carrera del grupo: “Llevábamos un tiempo un poco grises en cuanto a que no teníamos ganas de hacer otra gira, y a pesar de que hubiera ocurrido más veces, la cosa se ponía difícil por nuestro trabajo y nuestra familia. Cuando terminamos el disco tampoco queríamos tocar y acabamos casi a hostias y decidimos que íbamos a dejarlo porque es la única manera de conservar la amistad que tenemos. Y como nadie dijo que no, lo dejamos porque todos estábamos un poco cansados. Fue tan sencillo como eso” , reconoce, de nuevo, Pascual.

 

EL FINAL

Mercromina no se han caracterizado por tener unas letras especialmente brillantes, pero han creado una combinación de emociones sonoras y sensuales que han ido mucho más lejos que la gran mayoría de los grupos españoles. Ellos son conscientes de ello y abundan en la necesidad de ahondar en el encuentro de un lenguaje más suelto para el castellano en el pop. Queda sólo saber qué va a ocurrir con ellos en el futuro. El propio Pascual nos explica que “Carlos Sánchez se ha montado un grupo que se llama Gonzo. Está muy ilusionado con el grupo, presentan sus canciones en el festival de cine de Albacete (Abycine 2005), y tiene idea de grabar y de seguir como grupo. José Manuel Mora va a tocar con ellos el bajo, además del pianista de Chucho. Suenan de una manera muy cinematográfica, un poco al estilo de Tom Waits. Es el único grupo que está creado ahora mismo y nosotros seguimos viéndonos y llevando la misma vida que llevábamos antes, sin grandes cambios” , y asegura que sigue componiendo: “Todos saben que mi idea es que si llego a tener buenas canciones en algún momento, las grabaremos juntos. No tengo por qué tocar con otra gente porque hayamos dejado Mercromina, es algo absurdo y gilipollas. Esa es la idea que tenemos, pero con mucha tranquilidad. No me siento mal si un día no cojo la guitarra y no toco. Me da igual” .


Guía de compra

 

1 Canciones de andar por casa (1999)

El exceso: demasiados arreglos, instrumentos, canciones, y emociones. Mercromina encuentran su lenguaje en este disco
y riegan con mimo unas canciones a las que no les cuesta crecer y crecer hasta transformarse en un monumento excesivo al que milagrosamente resulta que no le sobra nada.

 

 

 

2 Hulahop (1997)

Las canciones. A este disco le ha tenido manía hasta el grupo. A ratos se oyen metáforas y construcciones demasiado coyunturales. Acababa de pasar la mitad de los 90 y se notaba en que aún podían oler algunas canciones a indie patrio con ganas de recambio, sin embargo se han quedado en el recuerdo colectivo como uno de los momentos más bellos del pop alternativo en castellano de la pasada década.

 

 

3 Bingo (2001)

La experimentación. Con lo mucho que se escribió de este disco y su cambio de rumbo, parece que Mercomina se hubieran puesto a hacer folk sudanés y lo que hicieron fue abrir una ventana y asomarse desde el ritmo a ver pasar sus canciones. Les salió un estupendo disco de ambientes más gris y menos brillante que su último trabajo, pero perfecto como testimonio de lo que debió ser inmenso.

 

4 Desde la montaña más grande del mundo (2005)

5 Acrobacia (1995)

6 Líquidos EP (1996)


 

Si te gusta Mercromina te gustará…

BIG STAR Third/Sister Lovers (1978)

Aunque se puedan encontrar muchos otros inicios del pop dulce revestido de ruido, para gran parte de la generación que gestó el indie patrio, este disco extraño significó el descubrimiento de que con los elementos de siempre, se podían parir otras sensaciones, y más si faltaban medios y sobraba pasión, dulzura y desgarro.

 

NACHA POP Buena disposición (1982)

Aunque los 90 hayan diluido el recuerdo de lo grandes que fueron, si hemos sido capaces de admitir que Belle & Sebastian cubrieron el nicho emocional de los Smiths sin tener nada que ver, es posible entender que, para muchos, Nacha Pop ocupaban el que luego se llenó desde Albacete. Letras extrañas que se entendían sólo extrayendo sensaciones e inteligente contundencia pop contándote cómo es tu vida.

 

NEIL YOUNG & CRAZY HORSE Rust never sleeps (1979)

Aunque la electricidad se inventara mucho antes y grupos como Sonic Youth o My Bloody Valentine la llevaran después a territorios ignotos, Mercromina aún citan con cariño a Neil Young y el misterio de un hombre pegado a una guitarra encabritada que devolvía el rock de siempre haciéndolo sonar extrañamente correoso y agrio, sin edad ni límites emocionales.

 

 


 

Sus diez mejores canciones

 

1 “En un mundo tan pequeño”, de Hulahop

2 “Evolution”, de Canciones de andar…

3 “Entrevista a un abducido”, de Bingo

4 “Sacacorchos”, de Hulahop

5 “Huracán”, de Desde la montaña…

6 “Encadenados”, de Acrobacia

7 “Psiquiatra del corazón”, de Canciones de andar…

8 “Media vida entera”, de Canciones de andar…

9 “Fotos en la niebla”, de Desde la montaña…

10 “Temblando”, de Canciones de andar…

 

 

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