El Clavijero
Antonio Arias
Entrevistas | 12/09/2005
¿Cuándo te hiciste con tu primer bajo? ¿Recuerdas qué modelo era y cuánto te costó?
Fue un modelo muy extraño de Hofner, su forma recordaba a Fender y me costó 15.000 pesetas. Fue cuando se marchó el bajista del grupo en el que empecé y en el que era guitarra cuando pasé al bajo, instrumento del que nadie quería hacerse cargo. Yo tendría unos 13 o 14 años. Luego, cuando entré en 091 heredé un EKO que sonaba muy bien, aunque era un poco feo.
A día de hoy ¿Qué instrumentos utilizas? ¿Cuáles prefieres para el directo y cuales para el estudio?
Para el directo uso siempre el Gibson Les Paul Bass, pero para las grabaciones uso todos mis otros bajos que son: Hofner Violin (es el que suena en el tema “Omega”); Rickenbaker 4001 de 1973; Bajo acústico del constructor Alfonso Checa de Baza (Granada), de 1974, y un Fender Precission.
¿Recuerdas cual fue tu primer ampli?
Aún conservo el Peavey Centurión que compré al entrar en 091, modelo Mark 3 de 1978.
Actualmente ¿Qué amplis usas? ¿Por qué?
Uso un Ampeg SVT II PRO y un Marshall combo de bajo. Para el directo prefiero un sonido guitarrero para la distorsion en el bajo, crear una especie de sonido de Guitarra-barítono, es decir, para emular el modelo Fender Six, el bajo-guitarra que aún no he podido conseguir. Ese modelo era el que utilizaba John Lennon cuando hacía los bajos para The Beatles.
¿Qué efectos usas? ¿Por qué? ¿Cuál es tu favorito?
Uso una distorsión Tech 21 XXL y una pedalera Korg de guitarra, ya que en directo necesito: distorsión, chorus , flanger , Wah-wah y algunos osciladores.
Desde que empezaste a tocar ¿has incorporado muchos efectos y pedales o por el contrario tu sonido es ahora más desnudo?
He ido incorporando efectos con el tiempo, creo que para Lagartija Nick en directo necesito variedad, pero cuando grabo tiendo a ser bastante purista. Las ultimas grabaciones las he hecho con el Hofner grabado por línea directo a la mesa, sin ampli ni nada. Lo malo del Hofner es que tiene puente flotante, como un violín, y hay que octavarlo moviendo el puente trasero; eso me encanta.
¿Sigues “buscando” tu propio sonido o crees que ya lo definiste?
Aun no he podido reflejar ese espíritu de guitarra baja que llevo dentro, como los créditos de los discos de los 60 donde el bajo era “guitarra baja”. Como he comentado anteriormente sigo persiguiendo comprar el Fender Six, que tiene 6 cuerdas pero es realmente difícil de conseguir. Ese es el sonido que persigo.
En tu opinión ¿cómo influyen los aspectos técnicos en el resultado artístico de un disco?
Son definitivos. He grabado en analógico durante muchos años, luego pasé a digital y ahora he vuelto al analógico desde hace un par de años. Lo difícil es encontrar cintas de 24 pistas. Muchas compañías que las fabricaban han quebrado y hay que importarlas de Estados Unidos, lo que hace que sea muy caro. Recompensa el oír tu música sin ver la pornografía del sonido digital, el indecente que se graba hoy día. Se mezcla de manera más visual que auditiva y eso va degenerando cada vez más. Incluso no utilizo ningún tipo de automatización para mezclar: todo a mano. El estudio Refugio Antiaéreo de Los Planetas es ideal para trabajar así, lo recomiendo, así como el estudio Producciones Peligrosas que también está en Granada.
¿Qué discos te gustan por su sonido?
Cualquier disco en que se note el amor puesto en la grabación. Al final esa es la gran diferencia entre un disco y otro: el amor y el cariño que le pongas, lo demás se lo dejo a los productores que nadie necesita. Podría decirte que ahora escucho bastantes grabaciones de los sesenta y setenta españolas producidas por Rafael Trabuchelli, injustamente olvidado y repudiado por las generaciones que siguieron. También las grabaciones de Barry Gray o Angelo Lavagnino me parecen prodigiosas. Atilio Mineo también.
¿Quiénes son tus bajistas favoritos actualmente? ¿Y quienes lo eran cuando empezaste a tocar?
Mis bajistas favoritos son Pepe Robles de Los Módulos, el de los Who, Paul McCartney, Lemmy de Motörhead, que cambió realmente mis conceptos, y el de Joy Division.
¿Con qué ingeniero/productor de los que has trabajado has aprendido más? ¿Con quién te gustaría trabajar?
Con Owen Davies me lo pasé muy bien y sabe realmente de grabación analógica; él produjo Inercia . Con Fino Oyonarte tengo muy buena química y he aprendido muchas cosas en la grabación de Lo Imprevisto . Me hubiera gustado trabajar con el de Joy Division, que se llamaba Martin Hannet.
¿Qué bajo te gustaría tener y no tienes todavía?
Como te he comentado, aún suspiro por la noche pensando en el Fender Six, tengo un recorte con la foto de ese modelo que siempre me acompaña.