A finales de los años
70's el
Reino Unido se encontraba sumido en una profunda crisis social y económica, amparada por un gobierno laborista errático y sin capacidad de reacción que sería desbancado al acabar la década por los conservadores liderados por
Margaret Tatcher, conocida como la
dama de hierro. La sociedad británica se veía sacudida por constantes huelgas, y las clases más desfavorecidas socialmente reivindicaban su delicada situación.
Bajo este clima enrarecido, una generación entera de jóvenes abrazó con fuerza el nuevo sonido que llegaba desde los
Estados Unidos, y que bandas como
The Ramones o
The Dictators ya practicaban desde años antes.
Sex Pistols no fueron una excepción, y pronto encabezaron el movimiento
Punk en el
Reino Unido, siendo en muchas ocasiones considerados como los padres del
Punk londinense y británico.
Su trayectoria fue tan impactante como fugaz, tan influyente como veloz, y en el transcurso de los casi cuatro años de vida de
Sex Pistols, tan solo llegaron a publicar cinco singles y un único álbum
Never Mind The Bollocks, Here's The Sex Pistols (1997). De aquellos singles destaca sin duda este
God Save The Queen, que fue lanzado tras el primerizo
Anarchy In The UK. Sin duda uno de los grandes himnos del movimiento
Punk.
Sex Pistols se subieron al escenario del
Azkena Rock Festival 2008, como el plato fuerte de la jornada del
Viernes. Su actuación no pasó desapercibida ni mucho menos, siendo el concierto con mayor afluencia del festival, y que también destacó por los muchos incidentes que se sucedieron, incluyendo el lanzamiento de un teléfono móvil que impactó sobre
Johnny Rotten. Los tiempos han cambiado mucho, incluso para los propios
Sex Pistols, pero sus legiones de seguidores parecen seguir todavía anclados a la actitud más
Punk y radical. Para que luego digan que el
Punk ha muerto.