Todavía formando parte de
Screaming Trees, banda con la que se inició como vocalista y con la que se dió a conocer justo en la mitad de la era
Grunge de
Seattle,
Mark Lanegan lanza su segundo disco de estudio en solitario titulado
Whiskey For The Holy Ghost (1994). Con
Mike Johnson,
ex-Dinosaur Jr. quien ejerce de multi-instrumentista en comparación con su debut (algo más acústico), además de situarse detrás de la mesa de producción nuevamente, las melodías (por simples que sean) son mecidas con voces femeninas o elementos varios como el violín o el piano. Éste disco es la evolución de un artista catalogado
Grunge por sus primeros pasos, y que con su tonalidad cetrina evoca sonidos americanos como el
Folk, el
Country o el
Blues a la perfección.
Whiskey For The Holy Ghost (1994) incluye un total de trece temas, con los que conseguimos escapar y evadirnos de toda circunstancia negativa, aunque como siempre en la misma línea melancólica y sobria. Entre ellos se esconde
House a Home, donde el violín mencionado anteriormente es protagonista en la entrada junto al steelpedal, acompañando a la voz cazallera de
Mr. Lanegan. Estribillos con whoa-whoa cantados con suma delicadeza y lírica lentamente vocalizadas, por lo que es más fácil de comprender la temática de la canción.
Se trata de un vídeo rodado en blanco y negro, rememorando la
América de los años
60's, donde aparentemente todos eran felices. Un vendedor a domicilio “desafortunado en el juego y afortunado en amores” hablando metafóricamente, conoce a todas las mujeres del vecindario donde tiene aparcado su coche repleto de camisas y corbatas. Un
Mark Lanegan con las pintas alternativas de los
90's (pelo largo incluido) fuma mientras canta
House a Home junto a un guitarrista (
Mike Johnson) que tiene cierto parecido físico con el vendedor.