Para llegar a la cumbre de su carrera,
Korn tuvo que lanzar su tercer álbum de estudio
Follow The Leader (1998), con el que se situaron entre las primeras filas de la escena
NuMetalera. Un disco con el que además de conseguir el número 1 de las listas americanas y británicas, llegó a
España recibiendo buenas críticas y aceptación generalizada. En
Follow The Leader (1998) aparecen como acompañantes de excepción: el cantante rapero
Ice Cube lo hizo sobre el corte
Children of the Korn;
Fred Durst, frontman de
Limp Bizkit incluyó su voz en el exquisito tema
All in the Family; en
Cameltosis aporta su voz el cantante de
The Pharcyde,
Tre Hardson a.k.a
Slimkid3.
De éste
Follow The Leader (1998) destacan multitud de singles, con los que promocionarían el largo, como
All in the Family,
Got The Life,
B.B.K. o
Children of the Korn, todos ellos considerados lo mejorcito del álbum. Pero sin duda, el que tuvo un éxito incomparable fue
Freak on a Leash. Su vocalista
Jonathan Davis afirmó en una ocasión que es una canción en la que actúa en cierto modo en contra de la industria musical, de la que confiesa sentirse como una prostituta hacia la presión de su proxeneta. Un corte en la línea de
Korn, con distintos cambios de ritmo, parones en la melodía que te permiten cogen aliento y una potente base rítmica a lo
Ratamahatta de
Sepultura.
Los aplausos recibidos por
Freak on a Leash (1998), son en parte debido a la extrema calidad de un clip que fue creado por el dibujante de cómic
Todd McFarlane, quien también aportaría su destreza con los lápices para el cómic del antihéroe
Spawn. Una bala disparada por un guardia de seguridad hacia los cuerpos de unos niños recluidos que deciden escapar una noche para jugar al sambori al borde de un precipicio inicia uno de los clips más destacables de
Korn (ilustración utilizada para la cubierta del disco). Una bala que traspasa el mundo animado para colarse en el real arrasando con todo lo que se cruza por su camino.