Cliff Burton nos dejaba de forma trágica un
27 de Septiembre de 1986, en accidente de tráfico, cuando el autobús de la gira de
Metallica, con el que se dirigían a
Copenhague, volcó a causa del hielo formado en la carretera. Con su muerte se creó un auténtico mito, pero su enorme talento a las cuatro cuerdas siempre ha estado ahí.
La forma en la que se produjo su incorporación a
Metallica ya deja entrever que
Burton tenía algo especial.
Lars Ulrich y
James Hetfield asistieron a un concierto de
Trauma, la anterior banda de
Burton, en el
Wiskey A Go Go de
Los Ángeles, y quedaron tan sorprendidos con la actuación de
Burton, que inmediatamente le pidieron que se uniera a las filas de
Metallica. Éste ni corto ni perezoso les puso como conducción que la banda, con
Dave Mustaine todavía ejerciendo de guitarra solista, se mudara a la ciudad de
San Franciso, donde
Burton residía. El resto, como suele decirse, es historia.
Cliff Burton se incorporó a tiempo para la grabación de
Kill 'Em All (1983), si bien su participación en las tareas de composición se haría más latente en el siguiente disco,
Ride The Lightning (1984) y algo más testimonial en el postrero
Master Of Puppets (1986). Su talento le llevaba no solo a ser un verdadero maestro con el bajo, sino que además muchos de sus riffs se convertirían en la piedra angular sobre la que se asentaban algunos de los temas de
Metallica.
Como buena muestra de ello hoy os traemos un corte extraído de
Cliff 'Em All (1987), un
VHS de
Metallica, concebido como un tributo visual al desaparecido
Cliff Burton, y en el que podremos ver las habilidades del bajista sobre los escenarios. El tema que hemos elegido,
For Whom The Bell Tolls, es firma del artista, y fue registrado en
1985 durante una actuación de
Metallica en la ciudad americana de
Oakland. Sirva pues como pequeño homenaje a su enorme y recordada figura.