La frenética actividad de
The Doors les llevaba continuamente a pasar por los estudios de grabación para registrar nuevos temas.
The Soft Parade (1969) era ya el cuarto trabajo de estudio de los californianos en tan sólo dos años desde el lanzamiento de su debut
The Doors (1967).
De aquel fabuloso álbum se recuerdan todavía temas tan imprescindibles en la discografía de
The Doors como por ejemplo
Touch Me o
Tell All The People, pero cabe destacar también otro corte como
Wild Child, que se incluyó como
cara B del primer single extraído de este
The Soft Parade (1969).
Por todos es conocida la especial debilidad que
Jim Morrison siempre ha mostrado por el mundo de los chamanes y los indios americanos. Una pasión y devoción que queda plasmada perfectamente en las líricas de este
Wild Child, pero sobre todo en las imágenes que le acompañan.