Dentro de la fugaz y meteórica historia de
Nirvana, resulta realmente curioso y entretenido analizar detenidamente su videografía. De hecho son tantas las versiones, modificaciones y anécdotas que darían para escribir una buena historia. El clip de
In Bloom no se escapa tampoco de ello.
Registrado como demo por primera vez en el año
1990, por aquel entonces
Subpop la discográfica de
Nirvana, estaba expectante por recibir nuevo material de la banda, con vistas a publicar un segundo larga duración.
In Bloom fue grabado junto a
Butch Vig en una primera versión, algo diferente a la que finalmente aparecería en
Nevermind (1991). Junto a dicha versión
Subpop lanzó un curioso y llamativo clip sobre el que ya comentamos no hace mucho tiempo. Pero el éxito y la fama llamaron a la puerta del trío de
Seattle y las cosas fueron realmente muy distintas a como se planearon entonces.
El tema, una de las primeras composiciones de
Nirvana tras
Bleach (1989), sería finalmente elegido más de dos años después como cuarto y definitivo single promocional de un exitoso y rompedor
Nevermind (1991), poniendo el broche perfecto a uno de los mejores discos que ha dado la década de los
90's.
Pero la cosa no acaba aquí. Dirigido por
Kevin Kerslake, quien ya se encargara de los clips para dos singles anteriores como
Come As You Are y
Lithium, abordaría la nueva grabación de este
In Bloom, en el que se optó por pariodar a los programas televisivos de los años
60's en donde se realizaban actuaciones en directo.
De este nuevo clip, como prácticamente en todos los de la banda, han circulado hasta tres versiones algo diferentes entre ellas. Una tónica habitual, debido en parte a la compleja personalidad inconformista del propio
Kurt Cobain, quien siempre destacó por ser muy meticuloso, y también muy indeciso, a la hora de afrontar decisiones artísticas.
Así pues hoy os dejamos con la versión oficial, y a la postre ganadora en
1993 de un premio
MTV al
Best Alternative Video. En este clip
Nirvana nos ofrecen sus dos facetas más contrapuestas, una en la que aparecen totalmente trajeados y con un comportamiento realmente formal, mientras que para contrarrestar en la otra salen vestidos de mujeres y con ganas de desmadrar y destruir todo a su paso. Escencia cien por cien
Grunge desde luego.